La Ciudad Autónoma de Melilla ha reforzado la vigilancia y el control de perros sueltos y vagabundos, tras detectar seis casos de rabia en los últimos seis meses.

Según ha explicado hoy a Efe la consejera de Bienestar Social y Sanidad, María Antonia Garbín, existe cierta preocupación, ya que hacía años que no se registraban tantos casos.

Por este motivo, la consejera insiste en la necesidad de que nadie se acerque a perros que tengan apariencia descuidada y no tengan dueño, por si estuviesen afectados por esta enfermedad.

Se ha reforzado el servicio de laceros y se va a contratar a una empresa privada para interceptar manadas de perros, que suelen encontrarse en las zonas exteriores de la ciudad.

Los perros con rabia suelen proceder de Marruecos, ya que en Melilla la rabia está totalmente controlada, gracias a que la vacunación de animales está totalmente sufragada por el Gobierno local y es gratuita.