Zaragoza también está creando un censo de ADN, pero aún no ha comenzado a usarlo para sancionar; y Tarragona, que no impuso ninguna multa por abandono de heces en 2019, reguló el censo pero no lo ha desarrollado.

Las capitales españolas pusieron una media de 21 multas en 2019 por abandonar los excrementos de los perros en la vía pública, es decir, menos de dos sanciones al mes por este motivo.

Así lo pone de manifiesto un estudio realizado por Pipper on Tour con cifras oficiales, que revelan que la mayoría de ciudades (31) no puso más de diez sanciones en todo el año y ocho de los ayuntamientos no registraron una sola denuncia (Albacete, Cuenca, Jaén, Lugo, Pontevedra, Tarragona, Teruel y Zamora).

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Fuente: Heraldo de Aragón